28 de agosto de 2025
Hoy, mientras cumplía mi jornada laboral en la oficina, pensaba en lo que se viene. El tiempo parece moverse distinto cuando sabes que estás cerca de un gran cambio: faltan solo cinco días para iniciar mis clases de Ingeniería de Software.
En el trabajo, entre documentos y tareas rutinarias, no pude evitar imaginar cómo será enfrentar este doble rol: trabajador y estudiante universitario. Ya lo sé, habrá días en los que la energía apenas alcance. Pero lo que hoy entendí es que mi futuro se construirá justamente ahí, en el equilibrio entre cumplir con mi empleo y perseguir mi meta académica.
Al llegar a casa, todo cambia. Mi PC gamer con dos monitores me recibe como un espacio propio, distinto al ambiente laboral. En un monitor dejé música de fondo y en el otro abrí mis herramientas de programación para organizar lo que necesitaré en la universidad. Ese contraste entre la oficina y mi cuarto me recuerda que cada lugar tiene su propósito: el primero sostiene el presente, el segundo proyecta el futuro.
El 28 de agosto se convierte en el día de la organización consciente: cumplir en el trabajo sin perder de vista lo académico, y preparar mi espacio personal como base para el gran inicio que me espera.